Balterius

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8 de agosto de 2013

La alegría de ser balteriano

Los días pasan volando. Ayer me dijo un diaño "bueno, pues ya estamos casi a la mitad de la SETIC" y me dejó patidifuso. Le aclaré que estábamos únicamente en el tercer día de ocho, "tres octavos", añadí con afán de que la fracción zanjase el asunto. "Pues eso", me replicó el diaño "casi a la mitad de la SETIC". Amigos, no discutan con criaturas de la mitología local, no hay nada que hacer.

Antes de todo aquello habíamos vivido un día plagado de motivos de regocijo. Les cuento.



(Aquí retrato de la primera comunión. No me juzguen por la pajarita, los ochenta fueron años duros.)

7 de agosto de 2013

La gente del camino

Como siempre que hay un día balteriano grande, y ayer lo fue, conviene poner todo en orden y empezar por donde se debe: por el final. Volvía yo a casa de madrugada, mitad pedaleando, mitad aleteando, mientras trataba de imaginar cómo iba a condensar en un post del blog todo lo vivido. Para que se hagan una idea de mi regreso, les dejo una foto que me hizo el radar un día que volvía todo alegre cantando aquello de "y cuanto más acelero más calentito me pongo".

Solo unos minutos antes, los balterianos, ejército morado como un campo de lilas, como las berenjenas, como el cipote de un babuino, habíamos renovado nuestros votos teatrales en el cuartel general de casa de Gelo. La presi izó la bandera mientras sonaba la canción que nos ha regalado el trovador. Todos nos llevamos una mano al pecho y otra a los genitales mientras jurábamos fidelidad a Balterius.

25 de julio de 2013

Presentación de la SETIC 2013 (2)

El miércoles día 7 de agosto tenemos programa doble. A las 20:30, el grupo de teatro infantil de Balterius '98 pondra en escena Riquete el del copete y otras historias. Y no, no es que Begoña se haya vestido de colegiala con trenzas ni que Gelo haya desempolvado el traje de marinero de la primera comunión; una de las señas de identidad de los balterianos es fomentar la cantera, es decir, adoctrinar a los infantes para que se balterianicen desde pequeñitos y arrastren su condicón de teatreros durante toda su existencia. Desde muy jóvenes empezaron Marcos, Leti o Darío y así se salvaron de entrar en la tuna, de escuchar los 40 Principales, de representar a España en Eurovisión y de muchas otras perversiones. Rosana Fernández y Darío Corrales ejercen de domadores de una legión de rapaces.