Balterius

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4 de agosto de 2014

YA ESTÁ AQUÍ.....¡LA SETIC 2014!



 
Un año más se encienden los focos sobre el escenario de la Calle la Fuente de Villabalter, a la altura del número 33 y empieza la actividad teatral más esperada del verano, que a mediados de agosto sube al escenario grupos teatrales aficionados y profesionales durante una semana de intensa actividad.



El jueves 7 de agosto se inaugura a las 22:30 de la noche la XVI Edición de la SETIC (Semana de Teatro Intergeneracional en la Calle) con la actuación del grupo teatral de reciente creación LuZiérnaga Teatro con su espectáculo “Ver para Crear”, un huracán de energía y luz en forma de música, cuentos y teatro. La noche del viernes es para el grupo de teatro palentino Cachivache y su nuevo montaje “Soliloquio de grillos”, un golpe a las conciencias con el tema de la memoria histórica de transfondo acompañado de una excelente y muy cuidada puesta en escena. 

Escena de "Soliloquio de grillos"

El sábado subirán al escenario Los Mojitos, el grupo de teatro local que naciera ya hace casi cuatro años al calor de la actividad teatral en el pueblo y que pondrán en escena su cuarto montaje "Un marido de ida y vuelta", de Jardiel Poncela. La programación del domingo 10 de agosto corre a cargo del grupo anfitrión, Balterius'98, con su montaje “¡Barricada, mi capitán!”. Esta propuesta escénica en torno a la Queimada se repite año tras año en el seno del grupo, cada vez con un nuevo tema y una nueva historia, pero siempre con la misma premisa: realizar un montaje entre todos los compañeros y ponerlo en escena para disfrute del público. Al finalizar el espectáculo, como es costumbre, se recita el conxuro y se reparte Queimada entre los asistentes.



La noche del lunes es para la Asociación Sta. Eulalia de Azadinos con "Tú y yo somos tres", y el martes 12 hay doble programación. Primero actuarán los niños y niñas del grupo infantil de Balterius'98 con los montajes “Menuda fauna” y “Un interesante trabajo” y a continuación los incombustibles Cuatrode4 sorprenderán a los presentes con su “Verano a destajo”, la cuarta de una serie de propuestas teatrales en torno a las estaciones del año que han llevado a cabo durante los pasados meses. 

Escena del espectáculo de otoño de Cuatrode4

El cierre de la SETIC el miércoles 13, será a cargo de la compañía vallisoletana Teatro Furtivo y su obra “No hay burlas con el amor” un texto clásico de Calderón de la Barca llevada a escena con un ritmo contagioso y moderno que hará las delicias de los presentes.



 Una edición más que sale adelante con el esfuerzo de la Asociación Balterius’98 y la Federación de Teatro Aficionado, y el apoyo de patrocinadores: Socios de Balterius’98, Saleal, Junta Vecinal de Villabalter, E.Leclerc; y colaboradores: LuZiérnaga Teatro, Grupo Los Mojitos, Asoc Sta Eulalia de Azadinos, Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de San Andrés, y por supuesto, del pueblo de Villabalter.


12 de agosto de 2013

Los de la camiseta morada

Así como que no quiere la cosa, nos hemos merendado la SETIC. Es ya la quinta consecutiva del que suscribe y la primera parece haber ya quedado entre brumas, así que cada vez soy más consciente del valor de los que llevan unas cuantas más a sus espaldas: Manolo, Gelo, Bego, Leti, Marcos, Judit y Quino tienen que sentir que llevan colgando focos y telas y colocando sillas desde antes de que el mundo fuera mundo. Los demás de la camiseta morada nos hemos subido al tren que ellos pilotaban desde los orígenes.

Aquí una rápida retrospectiva de los siete veteranos a modo de homenaje, como esos que se hacen de los actores de cine cuando las palman, pero en este caso sin que haga falta que palmen. Cuando vayan saliendo, aunque estén ustedes solos en casita, me los aplauden y les hacen una ola, que lo tienen bien merecido.


La Bego en Los Pelópidas haciendo de heroína trágica, donde acababa criando malvas como de costumbre.


Faetón de Estraza, sabio de la antigua Grecia interpretado por un añoso Quino.

La presi en modo chungo indignado, modo susvoyadarpalpelo, copón.






El venerable Gelo, soporte de nuestros proyectos y de nuestro truss (venga, hombre, que sabemos que se sujeta solo...).




Manolo hecho un auténtico pincelín: el más chulo del far west.





Y aquí Marcos y la Yuri, conjurando una queimada con cara de gansos.

Gracias a los siete por seguir ahí.

Algunos de los que ven ahí y otros muchos se subieron ayer al escenario, ya fuera voluntaria o forzosamente, para la improvisación judicial. Capitaneados por el incombustible Manolo, montamos un tribunal de orden público en plena plaza y juzgamos a todos los infractores que unos esforzadao servidoros de la ley detuvieron entre el público. Vean, vean.





Aquí la selección balteriana de improvisación. Quisimos apuntarlos a natación sincronizada, pero vimos que no era lo suyo y los mandamos para el escenario.



 Aquí las fuerzas del orden.






El ministro de Justicia interviniendo.





Un conocido vecino sometido al detector de mentiras. Cazavampiros, dijo que era...

En fin, todo el personal que pasó por los juzgados hizo las delicias del público, que se tronchó con los juicios a futbolistas (¿de verdad no había más villanos en este país?) y a algún otro estrafalario personaje. Si ya hace falta valor para subirse a las tablas para representar una obra, hay que tener mucha entereza para hacerlo sin planes concretos e ir capeando el temporal según vaya presentándose.

Una vez terminado el show, los de las camisetas moradas, o sea, nosotros, nos subimos al escenario a saludar.





Bueno, ahora que me fijo no había casi camisetas moradas, debe de ser que hacía un poco de frío. No estábamos todos, pero casi. La primera por la izquierda es Yas, aunque no se la vea. Ahora que me fijo Manolo, Sergio y Darío no sé dónde carajo estaban; no andan tampoco por ahí ni Emma ni Carlos, que aunque están en el norte siempre tienen un trocito del alma aquí, igual que Aída y Jessi, ni Fon que anda cogiendo fuerzas, ni Vane, que estará dulceando, ni Silvia, que lleva viniendo toda la semana y es quien nos hace visibles en las redes sociales. Si tienen unas mínimas nociones de ciencias ocultas o son ustedes seguidores de Cuarto Milenio, sabrán que los vampiros no suelen salir en las fotos.

Recogimos un poco más despacio de lo normal, quizá porque el cansancio pesaba lo suyo, o porque había más cosas que recoger que otros días o tal vez porque lo que nos apetecía era fundirnos en un inmenso abrazo verde escuchando otra vez el acordeón del trovador; en el fondo, el abrazo lo sentíamos todos a la vez aunque no nos lo diéramos (¿o sería por lo que abriga la sudadera?) y el acordeón de Solito lo llevamos grabado en el mismo sitio en que se conservan los recuerdos hermosos.

Al final el escenario quedó vacío, como si por allí no hubiera pasado nadie. Solo unas letras de cartón en una esquina.



Tartufo bajo la lluvia de meteoros

Vampirea que te vampirea, ya se nos acaba la SETIC 2013. Madre madre, cómo pasa el tiempo: cuántas sillas colocadas, cuántas subidas y bajadas de truss, cuántas cañas bebidas en los bares del pueblo, cuántos aplausos y sobre todo cuántas emociones.

¿Saben en qué se nota todo eso? Pues en que cuando acabamos de desmontar y recoger cada noche, nos quedamos pululando alrededor del escenario y fingimos que aún no hemos terminado porque no queremos irnos. De lo bien que lo pasamos, casi dan ganas de volver a montar todo de inmediato. Entonces alguien dice aquello de "¿Pero es que no tenéis casa, cabrones?" y los demás le contestan a coro "¡Pues claro que tenemos, hombre!". Y nos vamos a casa. A casa de Gelo, por supuesto.

Bueno, no me den palique que me desvío. Anoche tuvimos el lujo de que nos visitara Trejoviana con su Tartufo o el impostor. Si el año pasado los Trejoviana vinieron con dos piezas de Tennessee Williams, este año nos trajeron al mismísimo Molière. Casi nada.

Podríamos resaltar el adictivo ritmo de la obra, preciso como los movimientos de una pareja de patinadores sobre el hielo, que te atrapa desde el comienzo, o el trabajo de escenografía y vestuario, que hace que no quieras desviar la vista del escenario, o, por supuesto, la brillantez del desempeño actoral, en un coordinado esfuerzo por remar todos a una y que nadie resalte sobre el conjunto; y en fin, muchas cosas más. Pero vamos a resumir diciendo que el Tartufo de Trejoviana es, con aquel Corazón lleno de lluvia de los Cachivache y nuestra Queimada western de 2011, lo mejor que un servidor ha visto sobre el escenario de Villabalter. Palabra de chupasangres.


El público disfrutó de lo lindo, se rio y aplaudió, y seguramente identificó los sucios ardides del Tartufo con los tejemanejes de los poderosos que leemos a diario en los periódicos. El texto de Molière afea la conducta de los hipócritas y los meapilas, si bien se reserva un giro final para tranquilidad del público burgués biempensante. No se engañen, que en la vida real no funciona así: los idiotas triunfan y los perversos (¡almas de dios!) alcanzan sus codiciosas metas mientras los piadosos se hunden en el fango. ¿Quieren que les dé ejemplos? ¿De verdad no se les ocurre ninguno?



Mucho mérito tiene el trabajo de Trejoviana, claro que sí, aunque una pequeña parte del éxito es balteriana. Y es que les hemos prestado a Sergio, nuestro diaño particular, para que les eche una mano. Prometieron devolverlo sano y salvo, aunque a juzgar por su papel de ayer nos lo han ajulandrado bastante. En fin, le queremos igual, y nos encanta ver el trabajo de altísimo nivel que ha hecho con los Trejoviana.


Mírenlo, si es que va hecho un primor el muy pimpollo...

En fin, todos encantados con la actuación.



Depués de recoger, me despedí de mis compinches balterianos y volé y volé bajo las lluvia de estrellas de las perseidas. A ver si me cae encima algún fragmento del cometa 109P/Swift-Tuttle y me fostia, pensé, pero lo cierto es que los meteoros se desintegran al rozar la ionosfera y yo soy más de volar a ras del suelo.

Al llegar a casa, salí a la terraza con un bloody mary y un bocata de morcilla cruda. Pegué un buen trago y un mordisco a juego y caí en la cuenta de que no se escuchaba nada: ni niños hablando, ni el crujir de las pipas, ni el mecánico canto del grillos. Solo el silencio. Pasó una estrella fugaz y pensé en pedir un deseo, pero entonces, casi sin querer, caí en la cuenta de que, por esa noche, ya tenía todo cuanto deseaba.

Hoy a las 22:30, Los abejonejos e Improbalter montarán unos juzgados en la calle la Fuente. ¿Quiere usted juzgar a alguien? ¿Desea que empapelen a algún sujeto en concreto? ¿Le pone que le juzguen? Pásese por allí. Esta noche se improvisa. No les digo más.

11 de agosto de 2013

Somos unos payasos

Payasos, cómicos, titiriteros, comediantes, histriones, clowns, faranduleros. ¿Qué se puede esperar de nosotros? Pues no sabría que decir. Pero, ¿y lo bien que lo pasamos?

Anoche terminamos, como casi siempre, en el local más exclusivo de Villabalter: el Gelo's. Después de cenar y ver el vídeo de la queimada, la adrenalina seguía a flor de piel. No sabíamos si teníamos un nudo en la garganta o era la empanada que se había atrancado en el gaznate. Para que la emoción siguiera subiendo como la deuda española, Sergio Druida nos hizo entrega de este presente.

El presente es el cartel, los sujetos que lo sujetan ya eran de propiedad balteriana.

10 de agosto de 2013

Colmillilmente suyo

Anoche tenía yo previsto, lo confieso, entromparme. Había recibido una invitación de los más dipsómanos miembros del Balterius (alguno hasta propuso cambiar el nombre del grupo por Bar-terius) para dejarnos caer por el casco viejo y castigar nuestros gaznates con algún bebedizo.

Estaba yo ya aleteando felizmente ante la perspectiva, cuando recordé que hoy sábado tenía una sesión de ejercicios espirituales. Ya saben: recogimiento, rezo y enemas a base de muérdago. Así que, tras el espectáculo, no me quedó otra que recogerme y meterme en mi ataúd a descansar (por cierto, no imaginan lo que cuesta encontrar un somier con forma de caja funeraria, oigan).

Antes de cerrar el ojo, todavía tenía en la mente las buenas vibraciones de la actuación setiquera del día. Si hay un día relajado y festivo en la SETIC, ese es el día de la actuación de Los Mojitos. Se congrega un numeroso público, el éxito del montaje está asegurado y como el grupo lo componen ciento y la madre tenemos mano de obra a raudales para las labores de carga y descarga. Por si fuera poco, el mismísimo Manolo está a los mandos del operativo.


9 de agosto de 2013

Las enseñanzas de mi tío Venancio

Ahora sí que hemos llegado al ecuador, leñe. Cuatro de ocho. Cuatro llevamos, cuatro nos quedan.

Aleteaba yo camino de casa, con el cosquilleo de la risa que el espectáculo de Concedeclown había provocado en mis alillas membranosas, cuando me vino a la cabeza una cosa que me dijo el otro día mi tío Venancio.


A mi tío Venancio no hay que tomarle en serio. La verdad es que no dice más que tonterías. ¿Ustedes le han visto la jeta? ¿De verdad creen que alguien querría llevárselo al catre? Vamos, ni para clavarle una estaca en el corazón.

7 de agosto de 2013

La gente del camino

Como siempre que hay un día balteriano grande, y ayer lo fue, conviene poner todo en orden y empezar por donde se debe: por el final. Volvía yo a casa de madrugada, mitad pedaleando, mitad aleteando, mientras trataba de imaginar cómo iba a condensar en un post del blog todo lo vivido. Para que se hagan una idea de mi regreso, les dejo una foto que me hizo el radar un día que volvía todo alegre cantando aquello de "y cuanto más acelero más calentito me pongo".

Solo unos minutos antes, los balterianos, ejército morado como un campo de lilas, como las berenjenas, como el cipote de un babuino, habíamos renovado nuestros votos teatrales en el cuartel general de casa de Gelo. La presi izó la bandera mientras sonaba la canción que nos ha regalado el trovador. Todos nos llevamos una mano al pecho y otra a los genitales mientras jurábamos fidelidad a Balterius.

6 de agosto de 2013

El tiempo del ajenjo

Cuando arranca la SETIC cae uno en la cuenta de que es un año más viejo. El calendario ha dado un giro completo y los balterianos nos reecontramos de nuevo junto al escenario, como si fuéramos un ejército de zombies morados convocados por algún sortilegio al que no podemos (o no queremos resistirnos).

El caso es que en la SETIC lo extraordinario se vuelve común; o quizá al revés, no sé. Ya durante la tarde me voy encontrando con señales de que algo se está cociendo. Esta siempre me gusta verla.


25 de julio de 2013

Presentación de la SETIC 2013 (2)

El miércoles día 7 de agosto tenemos programa doble. A las 20:30, el grupo de teatro infantil de Balterius '98 pondra en escena Riquete el del copete y otras historias. Y no, no es que Begoña se haya vestido de colegiala con trenzas ni que Gelo haya desempolvado el traje de marinero de la primera comunión; una de las señas de identidad de los balterianos es fomentar la cantera, es decir, adoctrinar a los infantes para que se balterianicen desde pequeñitos y arrastren su condicón de teatreros durante toda su existencia. Desde muy jóvenes empezaron Marcos, Leti o Darío y así se salvaron de entrar en la tuna, de escuchar los 40 Principales, de representar a España en Eurovisión y de muchas otras perversiones. Rosana Fernández y Darío Corrales ejercen de domadores de una legión de rapaces.



17 de julio de 2013

Presentación de la SETIC 2013 (1)

Después de once meses de reflexionar colgado bocabajo en mi ataúd, basta con asomar un poco el ojo para ver lo poco que cambian las cosas: llega el verano, la lozana juventud enseña sus carnes prietas, el personal sestea con el soniquete del Tour de Francia y los sanfermines, la decrépita senectud enseña sus carnes flácidas, los macabros pelotudos que nos gobiernan siguen descojonándose de nosotros y los privilegiados que pueden salen por patas de esta pocilga que tenemos por país. Lo de siempre, vaya.
Por suerte, Balterius '98 se mantiene firme, incólume frente a la adversidad. Dado que el teatro parece una de las pocas alternativas serias al terrorismo, en un heroico intento por mantener la salud mental de la ciudadanía, los balterianos presentamos la decimoquinta semana de teatro intergeneracional en la calle. Es decir, la SETIC 2013.

18 de junio de 2013

SETIC 2013

Parece que por fin algún rayito de sol que otro calienta y a pesar de las tormentas el verano se va  abriendo paso perezosamente...

                               ....mientras tanto, en el pequeño pero coqueto pueblo de Villabalter ha empezado a germinar una semilla.....

                                           .....la semilla de la 15 Edición de la SETIC!!!!


20 de enero de 2013

¡Teatro para peques!

Este sábado dio comienzo en la Casa de Cultura de Villabalter el taller de teatro para peques que organiza Balterius'98.

Nos ha dado mucho gusto recuperar la sección infantil que hace años ponía sobre el escenario ¡un mínimo de dos obras al año! Las que fueran niñas del grupo infantil en aquella época, son ahora parte de la sección de adultos y del corazón de Balterius, e incluso nuestro Marcos, debutó como Fernando el Católico en una de las muchas obras que dirigió Manolo en sus tiempos mozos. Estamos creando una nueva cantera, ¡para que el espíritu balteriano no se pierda nunca!
 
Aquí una muestra del taller “RUIDO, SONIDO, MÚSICA….¡¡TEATRO!!”
Taller para peques de navidades capitaneado por SergioAstorga

10 de julio de 2012

El milagro de la SETIC 2012


Cuando se dan la combinación perfecta de estímulos, ilusión y esfuerzo, nada puede salir mal. En Balterius estamos asfixiados de trabajo, ensayos, papeleo y temas organizativos, metidos ya de lleno como estamos (y sin habernos dado casi cuenta) en la XIV Edición de la SETIC. Sin embargo, entre suspiro y suspiro por la cantidad de trabajo que nos queda por delante no veo más que sonrisas, aportaciones y unas ganas tremendas de que todo fluya.


En otro año de crisis, con el presupuesto reducido a migajas, pero manteniendo algunos apoyos incondicionales, hemos conseguido lo que nadie jamás esperó que ocurriese nunca: ¡aumentar la duración de la SEmana de Teatro Intergeneracional en la Calle de ocho a diez jornadas!, ¡y algunas con programación doble! Señores, esto, con los tiempos que corren, es un milagro.

El milagro se debe a que todas las compañías y grupos aficionados que pasarán por la SETIC este año nos lo han puesto fácil, y desde aquí les agradecemos toda su ilusión y las ganas de subirse a nuestro escenario, ¡que son contagiosas! También esperamos en ediciones venideras a quienes han querido venir este año pero cuya participación no hemos podido asumir porque nos vimos desbordados. ¡Os esperamos en la próxima!

El milagro se debe a que en nuestro pequeño pueblo, Villabalter, la ilusión por el teatro se palpa ya en todas las capas, y nuestro maestro y fundador del grupo (Manolo) no ha perdido tiempo en liar la madeja aún más si cabe y subir al escenario de nuevo al grupo "Los mojitos", fundado en Villabalter con algunos de sus paisanos. Y no queda ahí la cosa, también subirá a un suculento elenco de actores y actrices amateur, jóvenes del pueblo, que no van a desaprovechar la oportunidad de mostrar toda la energía que tienen y canalizarla en un espectáculo que cerrará por todo lo alto la semana de teatro.

El milagro se debe también a que los efectivos de Balterius trabajan árduamente en una maraña de montajes y colaboraciones nunca antes vista en nuestras filas. Cada montaje es un mundo, cada montaje tiene una cabeza pensante y varios personajillos arrimando el hombro, cada montaje es único y diferente e igualmente especial y hecho con cariño.

No queremos desvelar ya el cartel, pues queremos que lo saboreéis poco a poco, degustando cada una de las piezas del rompecabezas que va a ser esta SETIC. Y esperamos veros en las butacas, en nuestras sillas y sus alrededores, arropándonos como siempre, porque esto sin el público, sin vosotros, no tendría sentido.

¡Un aplauso al público de la SETIC!


¡¡YA ESTÁ EN MARCHA LA XIV EDICIÓN DE LA SETIC!!

Del 4 al 13 de agosto
Villabalter, León


13 de agosto de 2011

Pésame mucho y el final de la SETIC



Anoche nos visitó la compañía Pez en raya, o, lo que es lo mismo, Cristina Medina y Joan Estrader. Su espectáculo Pésame mucho, en el que Cristina y Joan interpretan a una serie de alocados personajes, hizo aflorar una buena dosis de carcajadas del público. Pésame mucho es la desternillante historia de una muchacha a punto de casarse, que, cuando va a ordeñar a su vaca, obtiene leche negra. Pronto averiguan que la vaca está poseída y debe ser exorcizada. Pero el principe de las tinieblas, aficionado a Manolo Escobar, no se va a a amedrentar fácilmente...


A juzgar por las carcajadas, el numeroso público congregado disfrutó de lo lindo. El humor de Pez en raya conecta de forma sencilla e inmediata, lo que garantiza el éxito. Su escena del exorcismo vacuno es realmente buena. Además, la voz de Cristina nos impresionó a todos.


Después de la actuación nos dedicamos a desmontar todo cuando hemos necesitado a lo largo de esta semana. Solo queda la presencia del escenario desnudo como si fuera un edificio abandonado tras un cataclismo. Parece mentira que ya hayamos liquidado la edición de este año.


Siempre queda una cierta nostalgia, o tal vez la pereza de recuperar la vida cotidiana que uno aparca durante la SETIC; pero los balterianos tenemos este año motivos para sentirnos orgullosos. Con Marcos y Leti al timón la nave balteriana navega a buen ritmo. La tripulacion sigue creciendo y, aunque cada invierno se reduce a los imprescindibles, nunca faltan manos cada vez que son necesarias (o al menos eso espero, porque creo que andan en operaciones de carga y descarga mientras servidor está tecleando en casita).


La SETIC 2011 ha sido un éxito en cuanto a la respuesta del público y a la calidad de los montajes. Ni siquiera los espantosos gritos de los niños ni los imbéciles que consideran una buena idea contestar las llamadas telefónicas durante la representación, nos enturbian el ánimo. Nuestro montaje de sala, La barca sin pescador, cosecha merecidos éxitos allá donde atraca. La Queimada-Western de este verano ha sido de las mejores que se recuerdan.


Balterius '98 prosigue su andadura con mejor salud que nunca.


Hoy a las 22:30 no hay actuación; a esa hora, los balterianos se reunen en su cuartel general para realizar los ejercicios espirituales de rigor. Tendrán también lugar los ritos iniciáticos de los novatos.


12 de agosto de 2011

Un corazón lleno de lluvia





La SETIC 2011 se nos escurre entre los dedos como una trucha húmeda. Hemos llegado al viernes sanos, salvos y relativamente cuerdos (bueno, alguno ha tenido ya que recurrir al Betadine un par de veces). Todo marcha de maravilla, aunque la verdad es que estoy hasta el píloro de hablar siempre bien de todo el mundo. Hoy voy a intentar escribir una crónica feroz. De momento, he añadido al café dos dedos de absenta y otro tanto de aguarrás, a ver si me estimula la mala leche.

Anoche nos visitaron los chicos de Cachivache Teatro, el grupo palentino al que hemos prestado a Judit a condición de que nos la devuelvan. Lo cierto es que cuando nos la pidieron prestada tuvimos un pequeño debate. Al principio nos preocupó que al salir del entorno pudiera corromperse su inocencia y su virtud; pero luego terminamos por considerar que a aquellas alturas la moza ya no debía de tener demasiada inocencia ni virtud que conservar, así que por aquel lado no corríamos ningún riesgo. También sopesamos la posibilidad de cambiarla por unos focos y unos micros (¡ay, si la hubiéramos cambiado por un dimmer!), pero luego caímos en la cuenta de que nuestra rubia ilumina mucho más que todos los focos que pudiéramos tener. Cuestion de watios.

Así que se puede decir que anoche Cachivache Teatro jugaba en casa. La Yuri tiene fans por toda la provincia. Muchos salen de sus grutas y acuden babeantes al teatro solo para ver su arrebatadora presencia.

Un corazón lleno de lluvia nos cuenta los últimos días de la escritora gallega Rosalía de Castro y los que siguen a su muerte. Su hija y su criada, las dos personas con las que más confesiones ha compartido, se enfrentan a su desaparición; por supuesto, el peso de Rosalía en sus vidas va más allá de su desaparicion física.

Resulta difícil encontrar las palabras precisas para definir la intensidad que transmitió anoche el montaje de Cachivache Teatro. Cuando en el escenario de la calle la Fuente se representa una comedia es natural medir su grado de conexión con el público por las risas del mismo; y cuando la obra tiene una intensidad dramática tal alta como la de ayer, es la densidad del silencio que se huele la que nos indica que la piel de los personajes y la del público se han fusionado en un tejido continuo que respira las mismas emociones.

Y eso fue lo que ocurrió anoche. Pocas veces se ha visto un silencio tan contenido, un grito colectivo ahogado en los nudos de las trescientas gargantas allí congregadas. El magnífico trabajo de las tres actrices y de sus técnicos (que tal y como Judit nos había dicho, son tan importantes como las propias actrices) hizo que todos nos sumáramos desde el primer momento a las dudas y vicisitudes de las tres mujeres.

Todo el montaje resultó espectacular, pero quizá lo que más me impresionó fue el ritmo de la obra: ese juego de pausa y movimiento, voz y silencio, gesto y contención que solo está al alcance de quien lleva mucho teatro a sus espaldas. Ángeles, Esther y Judit lo llevan y eso les permite desarrollar con una pericia sobresaliente la combinación de dichos elementos. Fue un auténtico lujo tenerlas en la SETIC.

Cuando llegó el momento de los aplausos, el público pudo al fin descargar la tensión. El buen número de ojos enrojecidos y labios apretados atestiguaban lo hondo que había calado la representación.

Hoy a las 22:30 Pez en raya llega desde Andaluña (¿Catalucía?) con su espectáculo Pésame mucho. Las risas están aseguradas (en caso contrario, devolvemos el importe de la entrada).

11 de agosto de 2011

La barca sin pescador

Bueno, a ver cómo sale la hoja parroquial de hoy. Los objetivos son no enrollarme mucho y no ponerme muy pastelón (más que nada, porque como bien saben quienes se han asomado un poco a mi negro corazón, no es lo mío).Anoche Balterius'98 representó su versión de La barca sin pescador, de Alejandro Casona. Pasaron un monton de cosas, así que empiezo a contar por donde se debe, es decir, por el final. Medio metro por delante de mí, mientras el público aplaude a rabiar, veo la cabellera rubia de Jessi y la coronilla despejada de Quino que se funden en un abrazo. Han sido los dos técnicos de esta noche, así que parte del éxito es también suyo.

Me sumo a su abrazo. Luego recojo la cámara y me voy volando a felicitar al elenco. Detrás del escenario me cruzo con Sergio, que tiene aún en los ojos ese brillo de tensión residual que queda después de haberse bajado de las tablas; están también Manolo y Yasmín. Entre el público encuentro a Bego, Marcos y Leti, que tiene todavía el pelo compactado en un pegote gris. A Mónica tardo aún un buen rato en felicitarla, ya no es fácil encontrarla sin el teléfono en la mano.

Intento serenarme y buscar cierta perspectiva. Objetivamente, el montaje es muy bueno. Es probable que sea el mejor que Balterius ha hecho en sus trece años de existencia. El debut de Quino como director ha salido de maravilla y me alegro mucho por él; somos amigos hace un montón de años. Nos conocimos en sitios que nada tienen que ver con el teatro (bueno, salvo que también transcurren por la noche) y hace ya tres años que nos reencontramos en éste. Aunque a veces no hablamos demasiado, siempre me tranquiliza levantar la cabeza y ver que anda por allí, como si su sola presencia sirviera para que las cosas salieran mejor. Sé, todos sabemos, que le roba horas al tiempo de donde no las hay para dedicarse al teatro. Por eso y por muchas otras cosas se merece este éxito.Puede que los papeles de Manolo y Yasmín no tengan mucho texto, pero su aparición multiplica la calidad de la obra. En cada paso que dan, en cada movimiento que hacen se nota la seguridad de todo el teatro que tienen a sus espaldas. Manolo borda su hombre de negro con aire mefistofélico; parece, desde luego, recién llegado de algún congreso de partido político o sucursal bancaria (en otras palabras: es un cabronazo encorbatado de primera). Yasmín se mueve a sabiendas de que todos los ojos del público se posan sobre su piel de frívola zorrupia financiera.

El dúo Mónica/Begoña es garantía de buen funcionamiento. La espalda de sus personajes sostiene buena parte carga dramática de la obra. En la voz aguda y melosa de Mónica se adivina la feliz existencia de Frida; en la contención de la voz grave de Bego (cultivada gracias al humo de millones de trujas), intuimos la quemazón interior en la que ha varado Estela y que le impide seguir con su vida.

El punto cómico lo ponen Marcos y Leti. Marcos tiene la rara virtud de hacer que cada personaje en el que se mete parezca haber sido escrito para él; y es que los interpreta siendo él mismo. Su Tío Marco se mete al público en el bolsillo desde la primera aparición. En cuanto a la abuela que ha creado Leti es sencillamente memorable. Tal vez sea el personaje más trabajado de la obra y prueba de ello es que todos vemos en él algo de nuestra propia abuela: uno pasa de las ganas de abrazarla a las de estrangularla en un abrir y cerrar de ojos. En cualquier caso, su sola presencia en escena hace que una oleada de emociones recorra las fibras del público.

La música en directo le da a todo un aire más solemne. Carlos y Sergio (ambos 2.0) empuñaron piano, acordeón y bodhrán como si fueran dos pescadores más de la aldea; David nos prestó una vez más su voz.
Pero el gran protagonista de La barca es Sergio. Su Ricardo Jordán es el hilo conductor de la obra; su evolución, el propio argumento. Me pregunto cuánto habrá tenido que trabajar para hablar y moverse del modo en que lo hace; pero lo que está claro es que ese trabajo ha merecido mucho la pena.

Sergio apareció en Balterius hace un par de años. Nunca había hecho teatro, pero en un par de semanas ya nos estábamos preguntando cómo nos las habíamos podido arreglar sin él hasta aquel momento. Ese verano actuó en la queimada, construyó la escenografía de la misma y hasta diseñó el logo de la SETIC entre otras actividades. Tal vez Isa, su mujer, creyó en algún momento que una secta le había absorbido el cerebro (y, obviamente, tenía razón).

Terminó el verano, pero no había manera de quitarse de encima a aquel tipo. Seguía con ganas de progresar y de aportar al grupo toda su energía. Sin embargo, Balterius navegaba en aguas turbulentas y se vieron frustrados dos proyectos en los que él estaba llamado a ser protagonista. Pero ni siquiera así se desanimó. Y fue en octubre de 2010 cuando empezó a vestirse con la piel de Ricardo Jordán y tuvo al final la merecida oportunidad que había estado esperando.

Pocas cosas puede haber más justas que los aplausos que anoche le dedicaron. En dos años nunca le he visto enfadarse, ni desanimarse, ni perder las energías y la ilusión durante un segundo (ni siquiera escaquearse camino del bar, como hacemos alguna vez los demás). Un día decidió que quería hacer teatro y, como si fuera tarea fácil, se puso a ello; ayer volvió a enfundarse el traje de Ricardo Jordán como quien llevara haciéndolo toda una vida.

En fin, no estoy muy seguro de haber cumplido los objetivos que me había marcado. Pero es que la emoción no viene solo de lo mucho que me ha gustado la obra. Ayer volví a sentir que Balterius es un solo cuerpo con latidos que se acompasan e impulsos nerviosos que nos recorren a todos al mismo tiempo. Y lo sé por que aunque no he participado en el montaje, ni he visto ningún ensayo, ni he ayudado con la excelente escenografía ni con la música, he compartido todos esos nervios como si fueran los míos propios; y cuando nos hemos quedado a oscuras y David ha empezado a leer el texto con el que arranca la obra, cuando los focos han iluminado la presencia rotunda de Sergio en el escenario, me sentía tan tenso como todos ellos; y cuando el público ha roto a aplaudir, me ha embargado la misma excitación orgullosa que sé que ellos estaban experimentando. Hasta el punto que cuando me he acercado a saludar a unos amigos, les he dicho: "¿Qué, a que somos buenos?"; ellos me han mirado con cierto aire cínico y me han respondido: "Sí, claro. Pero tú no has hecho nada." Ya digo que no es fácil de explicar. Y de hecho, mis amigos tenían razón. Pero yo también.

Hoy a las 22:30 Cachivache Teatro nos trae Un corazón lleno de lluvia, con acutación estelar de nuestra Yuri. Obligatorio estar allí.

9 de agosto de 2011

Ciegos

Ayer nos visitaron los maragatos de A ras de suelo con su obra Ciegos. Dos estructuras rodantes recorrieron las callejas de Villabalter impregnándolo todo a su paso con música, ruido, luces y humo. El formato pasacalles obligó a desplazarse al público e interaccionar con la propia obra (de hecho, en el arranque, fue el público quien vendó los ojos a los propios actores). De este modo se difumina la frontera del escenario, la separación entre público y espectador: todos forman parte de una realidad compartida, de un contexto que común interconectado del cual no hay escapatoria.

Los montajes de A ras de suelo son deudores de los de La Fura dels Baus, o al menos de lo que se ha acabado por llamar lenguaje furero: implicación del público, música, vídeo y elementos simbólicos agresivos que implican al espectador.

Ciegos es una reflexión sobre la incomunicación en la sociedad en la que vivimos. Las pantallas no sirven para ver, sino para escondernos y ruido y sonido se confunden en una amalgama ininteligible en la que se diluyen las palabras.

Hoy a las 22:30, Balterius'98 representa La barca sin pescador, de Alejandro Casona. La obra ha sido representada en numerosas ocasiones y Mónica Rodríguez ha obtenido el premio a la mejor actrriz en el X Festival Villa de Carrizo. Imprescindible estar esta noche en el escenario de la calle la Fuente.

8 de agosto de 2011

Aventura o merienda


Siempre que en los carteles y programas catalogamos un espectáculo como infantil tengo ciertas dudas acerca de esa etiqueta. Más bien, creo que deberíamos decir que el espectáculo es para todos los públicos. No solo los padres que traen al teatro a sus hijos lo acaban disfrutando, sino que los que somos presuntamente adultos y no tenemos la coartada de los niños también nos lo pasamos pipa (algún año, lo juro, he visto entre el público a paramilitares serbobosnios, sicarios colombianos, dirigentes de Al-Queda e incluso a políticos partirse de risa con los ojos iluminados; ¿será que todos han sido niños?).

Eso fue lo que pasó hace un año con Chema Concedeclown y lo que volvió a ocurrir anoche con los segovianos Pájaro Lunar. La trama de El baúl de los secretos (que, finalmente, no tenía nada que ver con los hermanos Urquijo) te atrapa desde el primer momento. Bisi y Cleta suben al desván de su abuela. Allí se encuentran con muñecos en movimiento, ruidos, juegos y canciones. Cada poco se enfrentan a un dilema al que todos nos enfrentamos cada día: ¿aventura o merienda? Aventura es quedarse en el desván, enfrentarse a los miedos, ir hasta el final y desentrañar los misterios que allí se encierran; y merienda es bajar las escaleras sin mirar atrás y refugiarse en la seguridad del pan con nocilla (por ejemplo) que la abuela les ha preparado. Afortunadamente, Bisi y Cleta eligen aventura.

No sé las veces que Pájaro Lunar habrá representado El baúl de los secretos, pero lo cierto es que el espectáculo que funciona con una precisión quirúrgica. La música en directo y el baile hacen que el ritmo se contagie al instante entre el público; pero es sobre todo el lenguaje corporal de Alicia y Mariana lo que establece un canal directo con las emociones del espectador. Y se debe a esa sabiduría teatral cuyo truco es hacer precisamente que no se note, que lo que es fruto de mucho trabajo y horas de ensayo parezca espontáneo y fresco.

Con todos esos ingredientes era imposible no disfrutar de la noche. Seguro que a los numerosos niños que había anoche en Villabalter (diablos, ¿de dónde sale tanto crío? ¿Acaso en este pueblo se pasan el día haciéndolos?) se les despertó la curiosidad por la magia del escenario. Y así nos vamos asegurando público y balterianos nuevos para los próximos años.

Ayer por la mañana nuestras hermosas chicas para todo dirigieron el Taller Infantil de Cuentacuentos. Por lo que me han contado, todo salió de maravilla.

Hoy a las 22:30 los astorganos A ras de suelo representan Ciegos. No os lo perdáis.

12 de agosto de 2010

Viajeros al calor de la lumbre





Lo primero que advirtieron los Mayalde (y digo los Mayalde en el mismo sentido que si dijera los Led Zeppelin, porque lo que hacen estos tipos es rock duro) fue que el pueblo iba a arder. Y si alguien pensó que exageraban, no tardó mucho en comprobar que no iban de farol. Pusieron al pueblo a bailar, convocaron a los muertos al abrigo de la tradición y encendieron la piel y el alma de todo el que pasó por allí; y todos los que allí estábamos sincronizamos nuestros latidos a sus ritmos, con la misma suavidad con la que un viajero de pies cansados se arrima a la lumbre y se restablece junto a ella.

La noche había arrancado ventosa, quién sabe si por influjo de las perseidas, porque era ya la primera del invierno o porque era la última de la SETIC de este verano. El caso es que ya a las diez de la noche al pueblo lo agitaba uno de esos vientos helados que hacen que cada punto de la provincia parezca la cima del Correcillas.

Pero poco les importaba la meteorología a Mayalde y al numeroso público, dispuesto a dejarse llevar por la magia del singular espectáculo al que estaban asistiendo. Y es que a los que llegamos pensando que íbamos a un concierto de música tradicional la idea se nos vino abajo en cinco minutos. Lo que pasó sobre nuestro escenario de Villabalter va más allá de las etiquetas.

Mayalde hace música tradicional, sí, pero también hace blues, narración oral, performance y hasta tecno; Mayalde no intenta colar con calzador la tradición en la modernidad, sino que demuestra que eso que llamamos modernidad no es más que una forma de tradición. Su música está tan enraizada en la vida que resulta difícil diferenciar la una de la otra. Sus sonidos son los latidos milenarios del trabajo cotidiano, la rutina repetida por millones de seres humanos que pulularon por aquí antes de que nosotros fuéramos a caer en este mismo sitio.

Cuando llegó el momento de decir adiós todos éramos ya vecinos del mismo pueblo orgullosos de haber colaborado en la hacendera que Mayalde había propuesto. A nadie parecía importarle la brisa helada que anunciaba el final de la SETIC 2010. Como si de un lingotazo de un licor dulce se tratara, los Mayalde habían metido en la sangre del público el fuego de la lumbre colectiva que habíamos ido haciendo casi sin darnos cuenta en nuestro rincón de Villabalter.

Recogimos las sillas deprisa, tal vez sin querer pensar demasiado que acabábamos de escuchar los últimos aplausos de la SETIC 2010. El viento barria las pipas sobre la calle de la Fuente, que se iba quedando desierta mientras las brasas de la hoguera aún humeaban.

Hoy no hay SETIC.

Balterius 98 en el CRE




El miércoles Balterius 98 se lleva la SETIC hasta el CRE, el Centro de Referencia Estatal de San Andrés del Rabanedo en el que más de cien personas con discapacidad viven o realizan atividades. Para la ocasión recuperamos Esperando a Ramón, un clásico de Balterius que llevamos tres años sin representar.

Es un día un poco extraño, porque adelantamos el horario y salimos de nuestro escenario en Villabalter. El público también es distinto, si bien hay algun vicioso de la SETIC que se ha acercado también hasta aquí.

Con Quino, Pedro y Manolo sobre el escenario, la cosa solo puede salir bien. Metamorfoseados en Faemino y Cansado, hacen reír al respetable con un texto improvisado que va desde al absurdo a la comedia más clásica. Entre ellos hay esa comunicación no verbal que no viene solo de las horas ensayadas, sino de los años que llevan actuando juntos. Son tres balterianos con solera y eso se transmite desde el escenario.

Los numerosos balterianos que andamos entre el público disfrutamos como de la obra como el que más. Después de casi un año de sequía, esta es la segunda obra en una semana que representamos. Hemos recuperado la forma, de eso no hay duda.

La tarde se nos escapa volando. A la hora en la que normalmente arranca el teatro en Villabalter estamos ya relajándonos entre cerveza, jamón, tortilla y empanada. Eso sí, con la vista en el jueves, último día de la SETIC 2010. ¿Qué será de nosotros después de entonces?

Hoy jueves 12 de agosto a las 22:30 el grupo Mayalde nos trae su último disco Al buen tun tun y promete revolucionar el pueblo entero.